Viajes literarios que todo lector debería hacer una vez en la vida
Hay destinos que se visitan con los ojos, y otros que se visitan mucho antes, entre páginas. Dublín, Edimburgo, La Mancha, París o San Petersburgo no son solo ciudades o paisajes: son escenarios que un día alguien convirtió en literatura y que desde entonces funcionan de otra manera para quienes los han leído. Viajar a ellos es, en cierto modo, completar algo que se quedó a medias al cerrar el libro.





